Está la cosa muy mala, el tema de la crisis aun no nos ha dado de lleno (al menos a nivel personal) y el ambiente está tan enrarecido que
deambulo h
ipnotizado con el espíritu que recoge el dicho catalán de "
qui dia passa,
any empeny".
Que gran
claim el de
Ikea y que bien me vendría
redecorar mi vida; tirar por la ventana todos mis enseres que enmohecen el panorama cotidiano hasta hacer
tabula rasa.
Leía el otro día que este mastodonte de los negocios sueco ha convertido a sus catálogos en la tercera publicación de mayor tirada impresa tras La Biblia y Harry Potter.
No hace mucho
Ikea abrió un nuevo centro en
Brooklyn y lanzó una exitosa promoción de apertura en la que regalaba 35 sofás de 3 plazas a los 35 primeros clientes (para celebrar el
pdv número 35 en los USA). La
promo causó gran revuelo y que un gran número de personas durmieran a las puertas del centro previo a la apertura.

Ahora, ante la inminente investidura de Barack Obama
Ikea da un golpe de efecto con una divertida campaña en Estados Unidos llamada "Embrace
Change '09 (Abraza el cambio'09)", un homenaje al presidente electo de este país.
La acción se centra en una réplica del famoso Despacho Oval dentro de Union Station en Washington, D.C. En el vestíbulo de la estación se expondrá tan emblemático lugar decorado con muebles de IKEA y la intención además de generar publicity, boca oreja y ruido promocional, busca redirigir tráfico hacia las 2 tiendas IKEA próximas.
Además, la firma de mobiliario también ha planeado que varios vehículos circulen por la ciudad los días 15 y 16 de enero con muebles en el techo y el mensaje “el mobiliario perfecto para un presidente”, simulando que Obama y su mujer están en plena mudanza.
Cuánto me durarán estos buenos propósitos de año nuevo vida nueva (de ilusión también se vive).