
Alucinante que se paralice cada día un rincón de Barcelona…
Pero que tampoco le pille muy lejos del Hotel Arts donde está hospedado Woody (esta es una condición obligada a las localizaciones de la película).
Total, que lo penoso es que para el rodaje de acciones que seguro tendrán un metraje cortísimo en la película, se paralice día sí día también Paseo de Gracia, o el Born, o Rambla Catalunya o se cierre la Pedrera en exclusiva para ello.
Todo ello con el apoyo baboso de políticos que facilitan permisos, subvenciones y cordones policiales para pelotear al Director americano (nada tiene que ver que no me gusten sus películas con la crítica al provincianismo más rancio que se está produciendo).
Después para que la película (que pretende plasmar la vida de un artista Barcelonés que se complica la vida con un lío de faldas con un par de turistas americanas que visitan Barcelona ) proyecte al mundo una imagen de una Barcelona borrosa y prostituida debido lo primero a sus tremendas gafas culo de vaso y lo segundo al jodido dólar (cosa que todavía entiendo menos ya que el € ha alcanzado el máximo histórico frente a la moneda yankie la semana pasada = 1,39 € x 1 $).
Total, que a ver si Àlex se lleva pronto a su colega de la Ciutat Comptal.